Parte de 148p: historias de (auto)ficción contadas en ciento cuarenta y ocho palabras exactas.
La realidad es una ficción compartida.
Un convenio de percepción conjunta.
Hace mucho, un grupo de personas confirmaron que eso que veían, tocaban y olían al unísono estaba ahí para todos. Le pusieron nombre. Ahora sé que lo que sostiene mi peso se llama silla, aunque no sea la misma de antaño. Ceci n’est pas une pipe, pero sí.
La realidad se crea con el material intangible e imperfecto de la mente: es el aliento de mi perro; el color de las uñas de mi pareja. Son las canas en las sienes de mi padre y la voz de mi madre, al otro lado del océano; son las arrugas de un siglo de vida en la cara de mi abuela; las manos heladas del cadáver de mi abuelita.
La realidad está pendiendo del hilo de mis neuronas.
Hasta que un último impulso eléctrico se apague también en mí.
N. del E.: El autor tiene en mente que no ha publicado un listado de “lo mejor del 2025” pero a estas alturas ha decidido que mejor se guardará ese comodín para cuando no tenga nada concreto para la entrega de alguna semana en el futuro.
Más Desvaríos
Sentimiento fantasma
Parte de 148p: historias de ficción (o auto-ficción) contadas en ciento cuarenta y ocho palabras exactas.




