Perorata de San Valentín
Dentro de unos días será San Valentín. Para celebrarlo —o algo así—, escribí un mashup de letras de canciones relacionadas al amor.
Parte de 148p: historias de ficción (o autoficción) contadas en ciento cuarenta y ocho palabras exactas.
El sábado, Julieta denunciaba a Romeo:
—¡Yo no quiero catorce de febrero! ¿Por qué cantamos canciones de amor?
—¡Nadie puede y nadie debe vivir, vivir sin amor! —responde el increpado.
—¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¡No se puede comer al amor! ¡Las deudas no se pueden pagar con amor!
—El amor cuando no muere mata. Y ahora que busqué, y ahora que encontré… ¡es tan fácil perder la razón!
—¿Y morirme contigo si te matas? ¡¿y matarme contigo si te mueres?!
«Una guerra no se puede ganar con amor», expuso un soldado romano a dios. «Ni carne ni pecado; no todos los problemas son sexo, drogas y rock & roll».
Hay una lágrima en el fondo del río de los desesperados. En la esencia de las almas, en la ausencia del dolor; sueños equivocados.
Colorín colorado. Este cuento se ha terminado y cada quien por su lado.
N. del A: El texto es una reedición de un mashup que hice en 2017 mezclando las letras de No se puede vivir del amor, El amor después del amor, Contigo (Amores que matan) y Llueve sobre mojado.
N. del E.: San Valentín era, en efecto, romano. Un médico vuelto sacerdote que casaba a los soldados. Con licencia literaria, aquí aparece como médico militar.
Más Desvaríos
Cuestión de tiempo
Parte de 148p: historias de ficción (o auto-ficción) contadas en ciento cuarenta y ocho palabras exactas.
Golpe de relámpago
Sentados frente a la ventana, mirábamos a los adolescentes en la acera de enfrente. Sus cuerpos nos dejaban intuir de qué se trataba la escena.




